Impacto en enfermedades degenerativas y desmielinizantes
Un descanso fragmentado es un factor de riesgo que acelera el deterioro en pacientes con enfermedad de Parkinson, Alzheimer y otros tipos de demencia. Asimismo, la fatiga extrema derivada de los trastornos del sueño suele ser un síntoma debilitante en la esclerosis múltiple y la esclerosis lateral amiotrófica, donde el cuerpo lucha por mantener la conducción nerviosa. Es fundamental descartar que las interrupciones nocturnas no estén vinculadas a una neuralgia severa o a episodios de neuropatía periférica que generen incomodidad física insoportable durante la madrugada.
