Diferenciación frente a trastornos degenerativos y vasculares
Es fundamental no confundir la debilidad de la neuropatía periférica con la pérdida de fuerza propia de un accidente cerebrovascular o la rigidez progresiva de la enfermedad de Parkinson. En pacientes con deterioro cognitivo como Alzheimer o demencia, los síntomas sensoriales suelen pasar desapercibidos, mientras que en casos de esclerosis múltiple o esclerosis lateral amiotrófica, el daño nervioso suele tener un origen central que debe ser distinguido del daño periférico. Además, se deben realizar estudios para descartar que la presión intracraneal, causada por tumores cerebrales o hidrocefalia, no esté interfiriendo con las rutas nerviosas sistémicas.
